Reflexionando desde mi casa
- Opinión
- 15 jul 2020
- 9 Min. de lectura

No podemos permitir que se continúe sin un protocolo serio que salve vidas, no más 'Observación Pasiva', el accionar del estado y del sistema de salud está matando a la gente.
En días recientes vi y escuché un video del doctor Raúl Salazar, a quien no conozco. Realmente me identifico en gran parte con lo que él plantea (les dejo el video al finalizar la columna). ¡No comparto y me desagrada que diga que los médicos no han hecho nada! En otro de sus apartes dice que "hoy, los médicos no tienen derecho a pensar". Yo diría que sí tienen derecho a pensar, pero que se niegan a hacerlo. El derecho a pensar, sea correcta o incorrectamente, es inevitable en cualquier ser humano y ¡a nadie se le puede prohibir!
Aun cuando no exista tratamiento definido o específico para acabar con el Covid-19, si existe tratamiento para impedir las complicaciones que éste produce, y así evitar que el paciente llegue a la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y fallezca. El porcentaje de sobrevivencia después de ingresar a la UCI es muy bajo, pero lo que sí es muy posible –de hacer un correcto manejo– es evitar que estos pacientes lleguen a esta instancia.
Es vergonzoso y atenta contra la vida de los ciudadanos el manejo que se viene dando por parte del Gobierno Nacional, de las autoridades de salud y de las EPS. Me duele decir que los médicos –quizás por el temor a perder su trabajo, ya que son unos empleados como cualquier otro– han sido partícipes de esta cantidad de fallecidos. Ya no se piensa como médico. Para poder hacerlo hay que ejercer la LIBERTAD DE PENSAMIENTO y tener el suficiente criterio para ponerla en práctica, por encima de cualquier orden recibida por sus patrones. Primero está la vida del paciente que el mísero salario que hoy reciben por su loable trabajo. ¡Este sistema de salud tiene que desaparecer y tenemos que hacerlo ya! Por eso llevo más de una década proponiendo, con bases serias y sólidas, ‘Un Nuevo modelo de salud para los colombianos".
Se ha identificado, después de realizar varias necropsias en Italia, China, Estados Unidos, entre otros países, que el Covid produce:
a. Hiperinflamación.
b. Hipercoagulación y
c. Posible sobre infección bacteriana.
Teniendo este conocimiento, debemos actuar sobre eso, evitando que se produzcan o que avance cuando haya síntomas para impedir el daño pulmonar y la coagulación que se produciría sin el adecuado tratamiento, que es lo que lleva a los pacientes a agravarse poniendo en riesgo sus vidas, ya que, inevitablemente, muchos podrían terminar en la muerte.
Nosotros, los médicos en Colombia, no hemos inventado ni descubierto nada sobre este virus. Todo lo que sabemos es por la información suministrada por quienes lo han vivido y, además, por quienes han realizado estudios en los fallecidos por causa del Covid-19 y por los innumerables testimonios de pacientes, médicos y líderes políticos que han tenido que manejar con mucha dificultad la pandemia, pero terminando ésta con buenos resultados. Me refiero no sólo a los países mencionados sino a lo acontecido en ciudades de Ecuador y Perú, más similares a nuestro país.
El doctor Julio César Aldana, médico radiólogo y director nacional del Invima, tiene la ‘facultad’ –pero dudo mucho que tenga la ‘capacidad’ (conjunto de condiciones, cualidades o actitudes, especialmente profesionales e intelectuales, que permiten el desarrollo de algo, el cumplimiento de una función, el desempeño de un cargo, etc.)– para autorizar o desautorizar medicamento(s), que pueden dar resultados ante un virus que era desconocido hasta hace pocos meses atrás y que hoy es la causa de una pandemia que ha cobrado muchas vidas, algunas de ellas por el desconocimiento que existía sobre el actuar del virus y otras por no tomar decisiones más rápidamente y en debida forma. No es hora de querer ser ‘pontífice’ ni de mostrar ‘su autoridad’. No es hora de sacar su enorme EGO.
No es el momento para impedir el uso de productos o medicamentos que han dado resultados en otros países apoyados por centenares de testimonios, por el solo hecho de que no están aprobados por el Invima. Esto es grotesco. Yo, como médico en eventos catastróficos como este, le puedo ofrecer a mi paciente sustancias que se han demostrado como inocuas, y si él o su familia, en caso que no esté en condiciones de decidir, lo aprueban, se los daré si voy a ayudarlo a evitar que llegue a un hospital, a una UCI o a la muerte. Me refiero a la Ivermectina, del Dióxido de cloro y del DMSO (Dimetil Sulfoxido). Si no están aprobados hagan un muestreo, ya que no hay tiempo para estudios que necesitan comprobar su efectividad. Con el muestreo en las zonas afectadas en una semana se obtendrían resultados para decidir usarlas o no. Quizás por su muy bajo costo y por no ser producida por grandes laboratorios farmacéuticos se podría encontrar resistencia por parte de estos porque económicamente ellos saldrían afectados.
Sin lugar a discusión, en esta pandemia ha predominado y han preferido los negocios, la corrupción y el mal manejo sobre la vida de todos los colombianos.
Quiero dejar claro que esto NO significa que esos productos solos sean el tratamiento que debe realizarse. Les pido no olvidar la palabra ‘Interpretación’. En estos casos relacionados con la salud, nosotros los médicos capacitados, somos quienes mejor interpretamos la situación de cada paciente. Por los tres puntos que anoté anteriormente deberíamos, según la severidad de cada caso, controlar la inflamación con anti inflamatorios y/o corticoides, evitar la coagulación con ASA o heparina de bajo peso molecular, estar atentos a una sobre infección bacteriana y muy pendiente del sistema inmunológico (la defensa) de cada uno de ellos. A esto se adicionan otras medidas que cada médico debería conocer y todo supeditado a un protocolo que extrañamente no ha emitido el Gobierno Nacional para la atención ambulatoria y otro para los hospitalizados.
DESORDEN GUBERNAMENTAL
He aquí un aparte del artículo de la revista Semana que anexo a mi escrito (puede leerse al dar click en la foto) en el que se aprecia el desorden, la falta de coordinación de las autoridades de salud involucradas, en las que el Ministro de Salud que no hace nada concreto, desautoriza al Invima –o sea al doctor Aldana en relación con el uso de la Ivermectina–, demostrando que no son serios ni coherentes.
¿Cómo puede un Ministro de Salud decir?:
"Luego de que en días pasados el alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, y la gobernadora del Valle del Cauca, Clara Luz Roldán, propusieran el uso de la Ivermectina como tratamiento para los pacientes con coronavirus en la ciudad, se desató una polémica en el país puesto que todavía no hay ninguna evidencia científica que demuestre que el medicamento es útil para controlar la enfermedad.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud y Protección Social se pronunció y dijo que no recomienda su uso, tal como lo había anunciado el Invima. Por el contrario, la entidad indicó que el medicamento podría ser avalado cuando se use dentro de un estudio clínico que haya sido aprobado previamente".
En su programa diario Prevención y Acción, el presidente Iván Duque también se refirió al tema respondiendo a la pregunta de un ciudadano en Cali sobre si la Ivermectina sí es un tratamiento efectivo contra la Covid-19. El mandatario señaló que ha mantenido diálogo con el alcalde Ospina y la gobernadora Roldán y que se ha determinado que antes de usar este medicamento hay un proceso científico que se debe surtir".

Otro aparte, en un trino de @IvanDuque:
“Respecto al uso de Ivermectina para tratamiento del #Covid_19, hay un proceso científico que se debe surtir. El @MinSaludCol considera que para garantizar efectividad del medicamento se debe esperar resultados de estudios controlados”.
De igual forma, el ministro de salud, Fernando Ruiz, añadió que la efectividad de un medicamento se establece a partir de lo que se llama "estudios controlados o ensayos controlados", gracias a los cuales se analiza a las personas que reciben el medicamento como tratamiento y a las que no, con el fin de conocer si hubo diferencias importantes en los resultados y en los efectos finales, como por ejemplo la mortalidad o severidad de la enfermedad.
No es momento de ESPERAR resultados de estudios controlados. Es realmente absurdo que un Ministro de Salud diga esto en medio de UNA PANDEMIA, si lo dice en otro momento, en otra situación donde se pueda esperar que se hagan todos los estudios que propone, podría tener validez, pero en medio de esta pandemia hay que actuar con lo que tenemos documentado de otros países que ya vivieron esto y lo superaron. Para qué esperar un medicamento EFECTIVO PARA DESTRUIR AL COVID si no lo vamos a tener cercanamente y quizás nunca. Tenemos que tratar que los daños que produce el virus sean mínimos y olvidarnos de destruirlos cuando entran al cuerpo humano.
Piense Ministro, use el sentido común, guíese por lo que han hecho otros países. Usted no puede seguir jugando con la vida de los colombianos. Actúe con seriedad, asesórese de médicos que puedan ayudarlo a sacar el país adelante y excluya a esos que se están robando el dinero destinado a la salud y más. No desautorice públicamente al doctor Aldana, ¿qué pasa con el trabajo en equipo? ¿Por qué no asume la salud reuniendo a TODAS las EPS del país pidiéndoles que le entreguen la base de datos de todos los colombianos, así como todo el personal que labora en salud (médicos, enfermeras, fisioterapeutas, psicólogos, entre otros, más los que tienen que ver con ayuda diagnóstica como los laboratorios clínicos, imagenología, etc.) para colocarlos bajo una sola autoridad que dicte los PROTOCOLOS que venimos solicitando y que podrían ser dados por un comité Médico capacitado y no político. Así, señor Ministro de Salud, con la base de datos, usted podría identificar a los pacientes vulnerables y protegerlos realmente, podría hacer visitas domiciliarias, diagnósticos con pruebas rápidas porque las de hisopo no son suficientes y demoran excesivamente el resultado (a veces llegan cuando el paciente se mejoró o se encuentra grave), y algo infaltable como el SEGUIMIENTO a los pacientes positivos (seguimiento real, de verdad-verdad, sin mentiras).
Es increíble que cada colombiano tenga irresponsablemente "su enfoque terapéutico o un esquema de tratamiento por si llega a creer que es positivo". Esto resulta por lo que lee, ve y oye. Google, Yahoo, y redes sociales… Esto no pasa por "indisciplina ciudadana", sucede porque ustedes, el Gobierno Nacional y todas las autoridades de salud, nos han dejado "al libre albedrío", lo que significa que las personas tienen libertad para tomar sus propias decisiones. Nuestro pueblo no está preparado para tomar por sí solo este tipo de decisiones que corresponden solamente a los médicos que estén preparados. Todos estamos confundidos, temerosos. La gente no sabe a quién creer, no confían en su EPS ni estás atienden como debe ser a sus usuarios. Mucho menos creen en las clínicas donde se han dado situaciones indignas. No saben a dónde acudir, los teléfonos de ayuda o de orientación de las EPS, alcaldías, gobernaciones, Min-Salud y otros no sirven de nada. No contestan y son una farsa. Otro engaño más de ustedes.
EL GRAN CAOS
Ahora, con las lluvias, cualquier cuadro gripal será clasificado como Covid. Esto es un caos, un gran caos.
Muchos terminarán con problemas mentales. La violencia se incrementará en los hogares y en las calles. Acaso, ¿han pensado en esto? Si es así, ¿qué hacen para mitigar estos problemas adicionales, pero causados por la misma pandemia?
Insisto una vez más que los respiradores no son la solución, creer eso es un gravísimo error, a los respiradores llegan, en un altísimo porcentaje los pacientes que no han recibido tratamiento y a quienes, además, no se les hace seguimiento médico.
Como me gustaría que el Gobierno Nacional y todas las autoridades involucradas, nos digan ¿QUÉ MÉDICOS ESTÁN MANEJANDO LOS RESPIRADORES? ¿En manos de quiénes estamos colocando a nuestros familiares, al ciudadano que merece respeto para que no se le viole más su dignidad? No hay tantos médicos intensivistas ni enfermeras preparadas –quienes son muy importantes– para hacer el trabajo adecuadamente y es imposible preparar en pocos meses a otros médicos para asumir semejante responsabilidad.
Imaginémonos al presidente Duque en una supuesta guerra con otro país y que eso lo llevará a tomar la decisión de comprar 500 aviones de combate y cuando lleguen al país se den cuenta que solo tienen 50 pilotos capaces de maniobrar estos aviones. Entonces, ¿qué hace con el resto de aviones? Estoy seguro que los aviones no los pondrían en manos INEXPERTAS, pero ¡SI lo están haciendo con los respiradores o ventiladores que sobrepasan a la capacidad del número de intensivistas y enfermeras preparados! ¡Me imagino al Ministro de Defensa montado en uno de esos aviones y faltarían aún 499 pilotos! Igual pasa con los respiradores. No lo están manejando profesionales médicos preparados para esto. ¿Dígannos la verdad!
¡Tremenda irresponsabilidad del Estado colombiano!
¿Quién es más culpable de los muertos? ¿El Estado o el Covid? Cada uno decidirá por sí mismo a quien escogerá. ¡Yo voto por el Estado y sus gobernantes!
Ah… y no creo en las encuestas que dan a diario. Son mentirosas, no concuerdan con las cifras del día en que las dan. Otro dato curioso es que parece que hubiesen desaparecido las muertes por otras causas, todos los días mueren personas, desde antes de la presencia de Covid sucedía, pero últimamente nadie muere de Cáncer o de insuficiencia renal (IRÁ o IRC) o de infarto (IAM) o de enfermedades pulmonares crónicas (Asma, EPOC, Fibrosos pulmonar) o de Hipertensión Arterial (HTA) o de Diabetes o de Hemofilia o de SIDA o de un ACV. Extrañamente todos mueren por causa del Covid. ¡Qué curioso!
Si usted, señor Ministro, adoptara, aunque tarde, la decisión de apersonarse del manejo de la salud como Gobierno o como Estado, algo que no ha hecho hasta ahora, tendría que agrupar a TODAS las EPS como si fueran una sola entidad, para dirigir y liderar esa entidad única con las directrices mencionadas anteriormente. Le haría un inmenso favor a nuestro país, y si no lo hace por miedo o por presión o por incapacidad de liderar un proceso de esta envergadura, ¡RENUNCIE JUNTO A SU VICEMINISTRO Y EL RESTO DE SU EQUIPO, INCLUIDO EL SUPERINTENDENTE DE SALUD!
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Video del doctor Raúl Salazar: